Un estudio hecho en la máxima división del fútbol sueco y publicado por la revista The Lancet Public Health, indica que los futbolistas de élite tienen 1,5 veces más de posibilidades que el resto de la población de desarrollar enfermedades neurodegenerativas, como demencia o Alzheimer. No es así, sin embargo, en el caso de los guardametas que, respecto a sus compañeros de campo, cabecean mucho menos la pelota. La muestra incluye 6.007 futbolistas que jugaron entre 1924 y 2019 en la liga del país escandinavo.


































