Tal como lo refleja la historia de este deporte, los Arbitros forman parte de la génesis misma del rugby universal.
World Rugby publicó la nómina de árbitros con mayor trayectoria en el historial de un deporte que, merecidamente, los ubica en un sitial de privilegio.

Tal como lo refleja la historia de este deporte, los Arbitros forman parte de la génesis misma del rugby universal.
Desde siempre, se transformaron no solo en un factor indispensable para la disputa de un partido; sino que además han sido un elemento de tremenda importancia en la construcción de los valores que distinguen al juego nacido en la Rugby School de Inglaterra en 1823, merced a la travesura del alumno William Webb Ellis, quien tomó la pelota con la mano, en medio de un partido de fútbol, corriendo hacia la meta adversaria.
La evolución alcanzada por el referato a través del tiempo, permite remitirnos del acérrimo amateurismo enarbolado hasta tiempos no demasiado lejanos; pasando luego al profesionalismo que cada vez más permite una dedicación full-time; más los invalorables aportes de la tecnología que colaboran cada vez más con la conducción de un partido.
Pues bien, a través de uno de sus impecables informes, World Rugby acaba de difundir la nómina de Referees con mayor experiencia internacional, la que siempre es oportuno recordar.
Nigel Owens: con 98 tests en su haber, el galés llegó al cenit de su profesión al dirigir la final de Rugby World Cup 2015 entre Nueva Zelanda y Australia en Twickenham. Obviamente, su deseo es llegar a la centena de tests, lo que no haria más que engrandecer su magnífico palmarés, que incluye el haber superado el record anterior de Jonathan Kaplan, al controlar Fiji-Tonga en 2016.
Nació el 18 de junio de 1971 en Mynyddcerrig, muy cerca de Llanelli y se transformó en internacional en 2005. Sin dudas, es un magnífico comunicador, dentro y fuera de los campos de juego, disfrutando del unánime reconocimiento y respeto en el ámbito rugbístico mundial.
Wayne Burnes: con 90 tests, el exitoso abogado inglés es otra de las grandes referencias internacionales en la materia. A los 41 años, está en un momento ideal de su carrera, que seguramente le deparará muchas satisfacciones por llegar. Posee una enorme capacidad para proyectar su gran entendimiento del reglamento a las situaciones de juego. En sus 14 años como internacional, dirigió 20 veces en el Six Nations (una menos que Owens) y participó de cuatro RWCs.
Jonathan Kaplan: el sudafricano nacido en Durban, el 7 de noviembre de 1966, fue el primer referee en llegar a media centena de tests tras debutar en Harare en mayo de 1996. Colgó el silbato en 2013 después de 70 tests en 17 temporadas - un record en ese entonces - con 46 años. Arbitró en cuatro RWCs; incluyendo la semifinal entre Inglaterra y Francia en 2007. En total controló 425 partidos de Tier One, con un estilo y una aplicación absolutamente distintivos.
Romain Poite: el francés de 44 años acumula 69 tests, con una década como oficial del Six Nations. Reconocido por los jugadores de elite, como un referee de trato brillante; lo que no lo exime de una sobria autoridad al ex Detective de la Policía de Toulouse.
Craig Paul Joubert: el sudafricano nacido el 8 de noviembre de 1977 en Durban, posee 69 tests en su haber. Tuvo el honor de arbitrar la final de la Rugby World Cup 2011 entre Nueva Zelanda y Francia; mientras que varias veces controló definiciones del Super Rugby. Al retirarse del juego de 15 hombres, prolongó su carrera en la World Sevens Series, donde controló su partido número 200, en el London Sevens 2018. Actualmente es Coach de Desarrollo de Talentos de World Rugby.
Alain Rolland: el irlandés nacido el 22 de agosto de 1966 en Dublin, acumula 66 tests. Es uno de los pocos que han llegado al cenit como jugador y referee. Posee 3 caps con el Irish Team y vistió en 40 ocasiones la camiseta del Leinster, antes de transformarse en árbitro oficial. Controló la final de la Rugby World Cup 2007 y también tres definiciones de la Heineken Cup. Su último test fue en febrero de 2014, cuando Gales derrotó a Francia en Cardiff. Desde entonces, es Gerente de Referato de Alto Rendimiento de World Rugby.
Steve Walsh: el neozelandés nacido en Cambridge, el 28 de marzo de 1972, posee 60 tests; tiene la particularidad de haber representado en el arbitraje, tanto a su país natal como a Australia. Comenzó a los 16 años y se convirtió en el referee más joven en debutar en el poderoso National Province Championship neozelandés. En 1997 debutó en el Super Rugby y un año más tarde controló en Buenos Aires su primer test entre Los Pumas y Les Bleus. Estuvo en cuatro RWCs y en referencia a sus luchas personales (tratamientos conta el alcoholismo), posee un tatoo que reza: “Quien se controla, controla el juego”.
Jerome Garces: nació el 24 de octubre de 1973 en Pau y acumula 56 tests en su haber. Fue el primer francés en controlar una final de RWC, cuando en noviembre de 2019, Sudáfrica venció a Inglaterra en Yokohama, consagrándose campeón. Ese fue su onceavo match en Mundiales, cerrando un año notable, en el que también había refereado la final de la Champions Cup entre Leinster y Saracens; además de la final del Top 14 de Francia, entre Toulouse y Clermont. Actualmente es Coach de Alto Rendimiento de Referato en la Fédération Française de Rugby.
Jaco Peyper: el abogado sudafricano nacido el 13 de mayo de 1980 en Bloemfontein, posee 51 tests. Debutó como referee en 2011 y participó de dos RWCs y tiene el record de referato en el Super Rugby, con 111 partidos.
Chris White: el profesor de Gloucestershire (donde nació, el 16 de julio de 1963), fue uno de los primeros referees profesionales de la Rugby Football Union; habiendo controlado partidos de primer nivel a partir de 1994, compartiendo las aulas con el arbitraje hasta el profesionalismo, en 1999. Dirigió en 3 Mundiales y fue el responsable del inolvidable match semifinal que Wallabies y All Blacks protagonizaron en la RWC 2003. Estuvo en tres definiciones de la European Champions Cup; dos de la Celtic League y 190 partidos de la Premiership de Inglaterra.




