En síntesis, tal como se esperaba, la jornada de cierre de los cuartos de final proyectó a Gales y a Sudáfrica como protagonistas de la semifinal que el domingo venidero, a las 6 de nuestro país se disputará en Yokohama.
Pero los argumentos expresados en sus respectivos partidos, distaron de ser los ideales. Y por supuesto, quedaron absolutamente minimizados por la excelencia denotada en las victorias que Inglaterra y Nueva Zelanda (los otros semifinalistas) consiguieron el sábado ante Australia e Irlanda, respectivamente.
Por ende, no es recurrente insistir en señalar que la semifinal que el sábado protagonizarán los All Blacks con el Rose Team, es la final anticipada, que lamentablemente determinará que uno de los dos mejores equipos del certamen quedará marginado de la posibilidad de pugnar por la preciada William Webb Ellis Cup.