Nike abrió una categoría que hasta hace poco era de nicho: calzado pensado para el “antes y después” del esfuerzo. Con Nike Mind, la discusión deja de ser solo amortiguación o diseño: ahora también entra la experiencia sensorial como argumento de rendimiento.
No es un capricho estético ni una excusa para lanzar algo. Es una lectura de mercado: el recovery footwear dejó de ser accesorio y se volvió segmento. Los deportistas profesionales y amateur están cada vez más preocupados por maximizar el esfuerzo sin dejar de lado la salud y ahí es donde salen a jugar este tipo de propuestas.
El mecanismo: 22 nodos y una suela que “se mueve”
El dato duro es el sistema. Nike describe 22 nodos de espuma mapeados anatómicamente en la suela. Cada nodo se mueve de forma independiente, en un ritmo tipo pistón, para interactuar con receptores del pie y amplificar la sensación bajo planta.
Nike Mind: la plataforma con 22 nodos de espuma por calzadoLa marca sostiene que esa estimulación impacta en áreas sensoriales del cerebro, apoyándose en el papel de los mecanorreceptores plantares dentro de la conexión cuerpo–entorno. Es un enfoque “de abajo hacia arriba”: del pie a la percepción.
Del laboratorio al vestuario
Nike encuadra el desarrollo en el trabajo de su Mind Science Department dentro del Sport Research Lab y lo presenta como una plataforma que cruza preparación y recuperación. El concepto es simple de entender: el rendimiento también empieza antes de entrar en calor.
En formato, Mind 001 es un zueco destalonado de calce rápido; Mind 002 traslada la misma idea a una zapatilla con cordones, para un ajuste más firme. Dos siluetas, una misma premisa: intervenir en el tramo previo y posterior al esfuerzo.
Los mejores deportistas del mundo usando las Nike MindPrecio, calendario y el punto ciego de la evidencia
Ambos calzados fueron lanzados esta semana en Estados Unidos. Las Nike Mind 001 valen US$95 (más de $140.000 pesos argentinos) y las Mind 002, US$145 (más de $215.000).
La discusión, entonces, pasa por el respaldo público: Nike habla de pruebas internas y promete más documentación, pero parte del detalle verificable hoy está en su descripción oficial y en lo que medios especializados remarcaron sobre la falta de datos publicados en abierto. Ese matiz separa innovación de promesa.
Lo que queda claro es la dirección: la industria se está moviendo hacia la recuperación como parte del entrenamiento, no como descanso pasivo. En ese giro, el calzado ya no compite solo por comodidad: compite por experiencia. Y Nike decidió meterse ahí con un argumento nuevo.