Fabricio Oberto consideró el enfrentamiento de octavos de final contra Brasil que “no va a ser una empresa fácil el partido contra Brasil. Ningún choque en octavos de final de un Mundial lo es, por los recuerdos que tengo de anteriores mundiales, pero éste es de los más emparejados que hay”.
“Estoy recuperándome día a día y aprovechando estos días de descanso que me vienen muy bien a mí. Voy a tratar de volver y darlo todo, lo que hago siempre. Hay que tener los pies en la tierra, jugar, poner mucho sacrificio para pasar de octavos y estar con la cabeza dura. Eso es lo que puedo aportar al equipo”, indicó.
“Que Brasil sea nuestro rival le da un puntito más al choque. Aquí no importan ya los talentos y se pasa a un partido clásico y a otros factores: la lucha, el honor, querer ganar. Tienes a todo un país detrás, ya sea por el fútbol, por toda la historia o por lo que sea. Tiene mucho color este partido”, subrayó Oberto.
Argentina parece que va creciendo en su juego conforme avanza el campeonato, lo que siempre es una buena señal. “Vamos paso a paso, como en todos los torneos vamos de menos a más y creo que ésta es una excelente prueba para levantar nuestro nivel de juego y seguir subiendo”, finalizó Oberto.
Por su parte, el pivote Tiago Splitter considera “muy parecidos” a los bases Marcelinho Huertas y Pablo Prigioni, los directores de juego de Brasil y Argentina, que mañana se enfrentaran.
“Son muy parecidos, quizás Pablo tenga algo más de experiencia y Marcelo quizás esté físicamente algo mejor que Pablo, pero son muy parecidos, piensan en que el equipo gane y no piensan en sí mismos", dijo Splitter.
Splitter realiza el pick and roll con Huertas, mientras que Scola lo realiza con Prigioni, ambas parejas se enfrentarán mañana. “Esa jugada nace por las características de Pablo y de Marcelo, que son grandes pasadores, saben leer muy bien el juego y por eso hay ese tipo de juego”, dijo.
“Son jugadores que quieren ganar, pero que quieren pasar el balón y que el equipo juegue bien”, alabó la generosidad y la visión de juego de ambos directores.
Splitter admite que frenar esa jugada es difícil. “Requiere un trabajo colectivo de los cinco jugadores, no sólo los dos que están involucrados en el pick and roll”, afirmó el pivote.
































