De los cuatro goles a la pólvora mojada. De un elenco con mínimos errores a uno que cometió muchísimos. Patronato mostró dos caras en barrio San Martín, en la que volvió a demostrar su déficit en condición de visitante, erró, falló y sintió un baldazo de agua helada. Los detalles, como poner a un lateral de central, de superpoblar la mitad de cancha, le pasaron factura al equipo, que no despega del fondo de la tabla.



































