"Permanentemente estoy haciendo cosas porque con lo social pasa que una cosa lleva a la otra y se va encadenando acciones, porque vas conociendo gente que quiere ayudar y se va sumando en el camino. Por ejemplo, el otro día me escribió un chico que nos regaló unos mates para Tokio porque había visto cuando hice un posteo del merendero Los Pepitos al que ayudaba Braian (Toledo) y ahora sigo yo, y se ofreció a mandarle golosinas y galletitas a Cristina, la dueña. Así pasa todo el tiempo: hay mucha gente que quiere ayudar y no sabe cómo. Y cuando se entera de alguna acción, se suma. Ahora, justamente, me llamó Karina, del Hogar El Alba en Longchamps, para ver si podíamos ayudar a un trasplante de uno de los chicos del lugar. En realidad, yo hago más de nexo, visibilizando situaciones o lugares para poder acercar a la gente que está dispuesta a dar una mano", explicó.