Casi todos jugaron el clásico aunque más no sea una sola vez. Muchos de ellos fueron rivales y en partidos “calientes”, por más que cualquier clásico lo es. Pero hubo “batallas” futbolísticas y ellos la jugaron. Y se dio algo que posiblemente haya sido histórico. Que, por ejemplo, se hayan juntado los dos jugadores que en los 70 fueron, para muchos, los mejores “4” del país: Hugo Ismael López, por el lado de Unión y el “Bambi” Araos por el de Colón. El Flaco Menotti los tuvo en el radar pero no los convocó. Pernía, Pagnanini y después Olguín, fueron los depositarios de su confianza. Quizás porque ellos estaban en Colón y Unión y no tenían tanta “prensa”.
































