Oliver Solberg tuvo un arranque firme en el Rally de Portugal y se quedó con el liderazgo de la clasificación general tras la primera jornada de actividad.
El sueco cerró el primer día al frente con el Toyota Gazoo Racing y aventaja por 3s4 a Adrien Fourmaux. Ogier quedó tercero, aunque reconoció problemas de equilibrio en su GR Yaris.

Oliver Solberg tuvo un arranque firme en el Rally de Portugal y se quedó con el liderazgo de la clasificación general tras la primera jornada de actividad.
A bordo del Toyota Gazoo Racing, el sueco marcó diferencias en los primeros tramos y terminó el jueves con una ventaja de 3s4 sobre Adrien Fourmaux.
La clave del día estuvo en la especial Sever-Albergaria, donde Solberg logró el mejor registro y pasó al frente de la competencia.
Hasta ese momento, Fourmaux había comenzado como referencia, luego de imponerse por apenas una décima sobre Elfyn Evans en el tramo inicial.
Con tres pruebas especiales disputadas y 37,25 kilómetros cronometrados, Solberg quedó al mando de una general muy apretada.
Detrás de Fourmaux se ubicó Sébastien Ogier, tercero a 7s2 del líder, seguido muy de cerca por Thierry Neuville y Evans, separados por escaso margen.
Ogier no terminó del todo conforme con el comportamiento de su Toyota. El múltiple campeón del mundo admitió que tuvo dificultades con el equilibrio del auto en el inicio de la jornada, aunque pudo encontrar algunas mejoras con el correr de los tramos.
Solberg, por su parte, optó por no asumir riesgos en el cierre del día, especialmente teniendo en cuenta que no había servicio nocturno después de la superespecial de Figueira da Foz. El objetivo fue claro: cuidar el auto y llegar bien posicionado a la etapa del viernes.
La segunda jornada promete ser mucho más exigente. El recorrido tendrá dos pasadas por Mortágua, Arganil y Lousã, además de un tramo por Góis, en una etapa que puede empezar a marcar diferencias importantes dentro de la pelea por la punta.
El Rally de Portugal recién empieza, pero Solberg ya dio el primer golpe en una cita tradicionalmente dura, donde la gestión del auto, los neumáticos y el ritmo sobre la tierra serán determinantes para sostenerse en la pelea.




