—Si Bill (Beaumont), gana las elecciones, nada cambiará. El rugby seguirá siendo como es, no habrá grandes cambios, tampoco un rugby más inclusivo. Seguirá el status quo, porque el Seis Naciones tiene todo muy atado, no quiere que nada se modifique, pretende acaparar todos los recursos y la atención mundial. Mientras que si gana Pichot, demostró que tiene una mirada más abierta tendiente a impulsar el desarrollo de los países que hoy no tienen la competencia adecuada. Y además, generar las posibilidades de una participación más igualitaria. Sin garantizar nada a nadie, más que su propio esfuerzo, pero que depende del desarrollo de cada una de las naciones donde llegará con su competencia. Y eso es lo que, entre otras cosas, está garantizando Agustín. Lo demostró cuando hizo una tremenda gestión con el rugby femenino a nivel mundial, la inclusión del rugby en los Juegos Olímpicos después de 92 años. O sea, evidentemente tiene convicciones claras y está representando el pensamiento en gran parte del mundo.