Todavía tenía la adrenalina de la final encima cuando Valeria Rebanales intentaba explicar lo que significaba aquella medalla. La arquera y capitana de Venezuela había sido protagonista en la definición ante Chile, donde atajó dos penales, y celebraba un título que tenía un condimento especial: su selección Sub-17 se había medido en los Juegos Suramericanos ante rivales de categoría Sub-20.


































