En julio de 1977, el titular mundial de peso medio de boxeo, el santafesino Carlos Monzón, había revelado en forma telefónica desde Montecarlo (Francia) a Hernán Aníbal "Carancho" López, un amigo de muchos años residente en el norte de esta capital: "Después de la pelea con Rocky Valdez pienso largar el boxeo y dedicarme al cine".


































