La decisión de la empresa Bahco de no producir más herramientas en la planta de Santo Tomé, reducir en 40 trabajadores la dotación de personal para adecuarla a esta reestructuración y mantener las tareas de distribución y post venta son las consecuencias de un proceso que tiene al menos 20 años - con períodos donde el deterioro se profundizó como en 2016/17, hubo una reestructuración a la salida de la pandemia y se aceleró en los dos últimos años a una velocidad inusual - consecuencia del proceso de deslocalización del sector en todo el mundo que fue mudando su producción a Asia, donde hoy se fabrica el 75% de las herramientas globales a costos imposibles de competencia.




































