Más de 300 empleados textiles fueron despedidos en La Rioja y Catamarca, en medio de la caída de ventas provocada por la fuerte recesión. Hasta ahora son tres las plantas fabriles que cerraron. La crisis afecta a Textilcom, una compañía que había abierta dos filiales en esas provincias hace unos dos año. También a AlpaCladd, que empleaba 45 personas en La Rioja. Textilcom tiene diez años y posee su sede principal en el barrio porteño de Villa Soldati.



































