—Nosotros nos metimos en el cluster básicamente para conocer qué era lo que estaba pasando en el ambiente y ver de qué forma podíamos integrarnos a otras empresas. A partir de allí fue muy productivo, al menos desde el punto de vista de nuestra empresa, porque logramos una sinergia con varias empresas del cluster, y fundamentalmente logramos dividirnos el trabajo. Nosotros específicamente desarrollamos aplicaciones para el sector salud y encontramos otras empresas que trabajaban para el mismo sector, y lo que hicimos fue integrar nuestras aplicaciones. Hoy por hoy vamos en bloque a ofrecer nuestros servicios. Muchas veces se habla de las sinergias entre las empresas, pero en las pymes hay un período de crecimiento que es crítico. La mayor parte de las pymes está formada por sus dueños o un grupo reducido de socios más un equipo de empleados. Y tienen una lógica de crecimiento al principio, pero luego van aumentando en volumen de trabajo y cantidad de empleados, entonces se amesetan. Ese amesetamiento tiene que ver con la capacidad de gestión que puedan tener los empresarios, que son los dueños de esas empresas. Es decir, la capacidad que tenés como empresario de manejar un grupo de gente es limitada. A partir de ahí, empiezan a aparecer las necesidades de generar los cuadros intermedios, que son las áreas gerenciales, una parte muy crítica de las pymes. Nosotros, desde el cluster, al asociarnos con otras empresas logramos que ellas hagan el trabajo a que nosotros nos falta, eso ocurre cuando se divide el trabajo y se hace de un sistema grande varios subsistemas chicos, y que cada cual haga una parte del trabajo, lo que mejora la productividad de cada uno. Hay otras experiencias en el país que no resultaron así por competir demasiado, entonces no se logra esa sinergia.