- Yo estoy convencida de que ellos tienen mucho para enseñarnos a nosotros. Seguramente la experiencia del recorrido hecho como industrial habla mucho de un saber hacer, pero también de un saber entender. No solamente en la industria tenemos que saber hacer las cosas, sino poder entender cómo van cambiando los mercados, cómo vamos siendo flexibles, como nos adaptamos. Y es una de las características de las pymes, y la industria en general, regional y santafesina, tiene un alto porcentaje de empresas pymes. La flexibilidad y la frescura de las pymes es muchas veces los que permite esa rápida adaptación a distintas situaciones a distintos entornos. Los jóvenes tienen esta misma frescura, esa posibilidad de ser flexibles, de ser adaptativos, de buscar las variables más importantes y trabajar sobre eso. Seguramente a los jóvenes les diría que trabajen mucho en sus ideas, que no pierdan esta frescura, esta flexibilidad. Que sí, busquen o adquieran o traten de buscar recursos que les den paciencia, continuidad, tenacidad. Y allí seguramente los resultados van a estar. Porque las otras variables importantes para mantenerse y crecer en los mercados complejos como los que tenemos hoy, incluso globalizados, son muchas veces características que ya las tienen innatas: la búsqueda de tecnologías nuevas, la capacidad de ser flexibles y cambiar, el asociarse con alguna industria complementaria o con otro rubro o servicio complementario. Y quien no las tenga seguramente es más fácil, copiarlas o imitarlas, o darse cuenta de que es posible. Compartir sus experiencias, las buenas y las malas, porque detrás de una gran experiencia hay un montón de malas experiencias que también es necesario compartir para aprender de esos fracasos. Que no pierdan eso, pero sí que traten de sostener la continuidad. En que me pueden salir muchas cosas mal, hasta que salga una bien. Y ése va a ser el puntapié inicial para poder continuar.