La devaluación del peso argentino desde la salida (parcial) del cepo el 14 de abril, cuando el dólar mayorista estaba a $1.077 hasta este martes, en que cerró $1.481, fue del 37,6%. Ya no parece haber un retraso cambiario y, lo que es más significativo, con una inflación del 22% en 9 meses, queda claro que el pase a precios desde la divisa ya no es lo que era.


































