El pasado 30 de junio, JP Morgan recomendó a los inversionistas en la Argentina que dolaricen sus posiciones. El 10 de Julio, cuando dejó de ofrecer a los bancos Letras Fiscales (Lefi) a muy corto plazo, los bancos tuvieron unos $10 billones de liquidez que presionaron al dólar. El gobierno reaccionó ofreciendo altas tasas: en la última licitación de julio, el Ministerio de Economía tuvo que convalidar hasta un 65% anual para colocar los instrumentos de deuda.































