El secretario de Energía, Daniel Cameron, aseguró ayer que las obras de la central termoeléctrica San Martín, que se construye en la localidad santafesina de Timbúes, marcha dentro del "cronograma previsto" y que la planta comenzará a generar energía entre mayo y junio del próximo año.
Cameron recorrió las obras de la futura central, que ya ingresó en la etapa de hormigonado para la posterior instalación de sus turbinas. Sobre el inicio del levantamiento de las restricciones en la provisión energética a grandes usuarios, que en forma gradual comenzó ayer, el funcionario dijo que "estamos en condiciones de ir avanzando a la normalidad, que suponemos que volverá en dos semanas".>
Agregó que "en este mes han ocurrido dos o tres cosas que afectaron el suministro habitual, la primera de las cuales fue que el Comahue estaba trayendo prácticamente el 20 por ciento del agua que normalmente tiene en esta época. Luego había pasado al 40 por ciento y, posteriormente, se estabilizó en 30 por ciento", explicó Cameron.>
En lo que respecta al verano, el funcionario dijo que "el mayor riesgo de demanda potencial se concentrará en la segunda semana de enero próximo; por lo cual, será necesario acostumbrarnos a usar un poco más de combustible líquido".>
"De hecho, esa situación se va a registrar en los próximos meses, ya que el año se ha insinuado como seco al menos en el Comahue y vamos a tener que reponer el nivel de las represas entre setiembre y noviembre", puntualizó.>
Asimismo, Cameron resaltó que "la industria ha soportado estoicamente este cuadro, tratando de minimizar conflictos y manteniendo la producción en la medida de lo posible".>
Por otra parte, añadió que "Salto Grande mejoró su nivel de agua y estabilizó su caudal y, adicionalmente, pudimos optimizar el uso de combustible líquido en las centrales térmicas y llevarlo a un promedio que no tenían durante los dos últimos años".>
Sobre la central de Timbúes, Cameron recordó que "junto con la que se construye en la localidad bonaerense de Campana eran las últimas que se estaban haciendo, pero ahora se incorporaron 5 centrales nuevas por 1.560 megavatios".>
"Bis a bis"
Una de esas plantas, según adelantó, "estamos pensando hacerla bis a bis con la de Campana y tenemos en estudio el inicio de una carbonera junto a la central José de San Martín".
"Esta última obra en principio sería autónoma pero podría utilizar servicios comunes y, en el futuro, sería factible optimizar a ambas plantas", dijo Cameron, quien realizó la recorrida por las obras en compañía del subsecretario de Energía Eléctrica, Bautista Marcheschi, y funcionarios de la Empresa Provincial de Energía de Santa Fe.>
Los trabajos en la central de Timbúes comenzarán en abril y, operando a pleno, la planta generará 820 megavatios de electricidad tras una inversión de 650 millones de dólares.>
"Para llegar a la etapa actual hubo que remover 400 mil metros cúbicos de tierra, lo cual implicó movilizar más de 15 mil camiones, entre 350 y 400 por día", sostuvo Florencio Olmos, gerente general de la planta santafesina.>
El directivo destacó que "en la actualidad trabajan en las obras 250 operarios y llegarán a mil hacia fin de año". La central térmica de Timbúes es de ciclo combinado, como la Manuel Belgrano que se construye en Campana. Cada una volcarán unos 800 MW al sistema eléctrico nacional (SIN) en el primer trimestre de 2008, con operación a ciclo abierto. En el 2009, operando ya a ciclo cerrado, ambas centrales elevarán a 1.600 MW su oferta al mercado de generación eléctrica.>
Las turbinas.
Julio de Vido adelantó -durante un acto en la Casa Rosada- que el jueves llegarán desde Alemania dos turbinas de 400 megavatios para ser incorporadas a la central termoeléctrica Manuel Belgrano, en Campana. El ministro de Planificación dijo que "entre setiembre y octubre llegarán los dos grupos restantes" que fabrica Siemens. El ministro indicó, además, que "el consumo energético marcó un nuevo récord en julio, al aumentar el 8,69 por ciento en comparación con el mismo lapso de 2006".
Fragilidad ante la escasez
Según datos del Centro de Estudios Económicos -que encabeza Orlando Ferreres-, debido a la crisis energética, la actividad económica registró en julio una baja de 0,2 por ciento respecto de junio, mientras el crecimiento anual fue de 6,7 por ciento, el menor en 15 meses.
El informe señaló que "los datos de julio exhibieron la fragilidad de la economía frente a la escasez energética".
Sin embargo, la consultora estimó que el levantamiento gradual de las restricciones energéticas a industrias y grandes clientes, mediante un cronograma que arrancó ayer y culminará a fin de mes, alentará un "mayor dinamismo de la industria en los meses siguientes" para recuperar las pérdidas de la primera mitad del año.
De acuerdo con el Índice General de Actividad de la consultora (IGA), la industria sigue siendo el sector más afectado, ya que creció tan sólo 3,6 por ciento durante julio, cifra sin precedente desde que comenzó a recuperarse, en 2003, la economía argentina.
El sector automotor, que lidera ampliamente la dinámica industrial, en julio aminoró su ritmo de expansión al registrar un aumento de 16,5 por ciento, mientras en los últimos meses lo hacía a porcentajes de entre 30 y 40 por ciento.
"La fuerte participación industrial en la economía provocó una desaceleración en términos anuales y una caída con respecto a junio", advirtió la consultora que dirige Ferreres.
Según el estudio, la intermediación financiera continúa creciendo con mucha fuerza, por lo que compensa en parte el efecto negativo de la crisis energética. Así, en julio se expandió 35,6 por ciento anual y en el año acumula una suba de 27,4 por ciento, impulsada en gran medida por la recuperación de los créditos provenientes de bancos públicos.
De la redacción de El Litoral/Télam


































