Si algo hace a un barrio atractivo es la presencia de artistas entre sus vecinos; ya que algunas veces permiten que su talento traspase las paredes de sus hogares, imprimiéndole un sello especial al paisaje. La famosa casa portadora del mapa de barrio Mayoraz es propiedad de Domingo “Coco” Sahda.
En sus techos, unos gatos de cerámica vigilan expectantes. “Me gustan, tienen que ver con la independencia, con moverse al propio antojo. Los puse ahí porque me resuelve un problema espacial. Ya no sé qué hacer con tantas esculturas y pinturas”. Y efectivamente, cada milímetro de su casa respira arte. Obras de pintores que admira, recuerdos de viajes y grabados.
“Coco” cuenta: “En un momento quise plantar árboles en la placita del barrio. Es algo que me gusta, porque tienen que ver con la vida, los frutos, las sombras... Pero es más fácil ir caminando a París que conseguir una autorización”.
Existir en libertad, engendrar arte y plantar eternidad son algunos de los postulados del hombre que cita a Nietzsche con su “Dí tu palabra y rómpete”. “Hay que decir siempre lo que uno piensa y vivir como uno quiere. Es lo único que importa”.


































