En el Parque de la Independencia no cabía un alfiler. Con presentes y necesidades prácticamente opuestas, Newell's y Boca chocaban en un momento clave. Porque el local, que contaba con el debut de Caruso Lombardi como técnico, llegaba ahogado en la tabla de los promedios, ubicado en zona de descenso directo. Y el Xeneize, golpeado por la eliminación en la Sudamericana, tenía un lindo desafío por delante: un triunfo lo dejaba como único líder del Apertura. Al menos desde el análisis previo, había promesa de entretenimiento en Rosario.
Con la intención de darle una pizca de aire a su equipo, Russo hacía cinco cambios con relación a la formación que había empatado con Gimnasia de Jujuy, en la fecha pasada. En defensa, Cahais por Maidana y Krupoviesa por Morel Rodríguez; en el medio, Banega por Battaglia y Cardozo por Dátolo; y en ofensiva, Boselli por Palacio. Poco parecieron influir estas variantes en el arranque. Jugaban un partido parejo, deslucido, sin emociones. Y el doble cero se acoplaba muy bien a lo poco que entregaban dentro del campo.
Hasta que llegó el minuto doce y Newell's, con una fórmula vieja y conocida, sacudió las redes del arco de Caranta y se puso 1-0. Lucero apareció por izquierda, envió un centro a la olla y Salcedo, tan libre de marca como Miranda, el último domingo en La Bombonera, saltó entre los centrales y metió una cabezazo bárbaro. El impecable gesto técnico del paraguayo dejó sin chances al arquero visitante. Empezaba otra historia.
Ante la quietud xeneize, los dirigidos por Caruso Lombardi fueron a la carga, con el objetivo de aprovechar la siesta de un rival que no reaccionaba y aumentar la diferencia. Y tuvo más de una ocasión clarita para lograrlo. Primero, entre Pablo Pérez y Schiavi no pudieron conectar con precisión luego de un tiro libre. En la siguiente, tras un centro bajo desde la derecha de Ansaldi, Ré dejó pasar la pelota entre sus piernas y Caranta tapó la definición de Salcedo.
Al ratito nomás, Boca respondió con una oportunidad inmejorable para devolver la paridad al resultado. Krupoviesa desbordó por izquierda, tocó al medio y Boselli, abajo del arco, le dio con la cara interna de su pie derecha y la pelota, increíblemente, se fue por arriba del travesaño. Así, luego de un trámite disputado, con situaciones de gol para ambos, arribaron al descanso.
Para jugar la segunda parte, Russo mandó a la cancha a Battaglia y a Alvaro González en lugar de Banega y Ledesma, respectivamente.
Clarin.com
































