"El tema es la agresión del agua en la zona oeste de la ciudad y la existencia de muchas casas construidas, que están sometidas frecuentemente a la acción del agua. La disyuntiva es sacarlas de ahí y ponerlas en otro lado, o dejarlas irresponsablemente en el lugar en que están". De esa disyuntiva partió el Arq. César Carli para diseñar una propuesta que presentó como novedosa y sencilla, y que pretende dar una solución a un problema recurrente: los cíclicos anegamientos y las costosas pérdidas que ocasionan.
Siguiendo con su razonamiento, consideró que dejar esas viviendas en el mismo lugar es "una utopía ya se han ensayado algunas soluciones que no dieron resultado, porque es evidente que el caudal de agua excede largamente la posibilidad de que pueda ser contenida aumentando la capacidad de los reservorios".
Ya en el plano personal, se manifestó en desacuerdo, por varias razones, con que la gente se tenga que mudar a otro sector de la ciudad: "la primera es que los seres humanos se relacionan con su contexto, construyen redes de relaciones, los chicos -por ejemplo- juegan al fútbol juntos, los vecinos se conocen. Trasladarlos significa una fractura en la vida de la gente. Paradójicamente tienen más relación con su contexto que otros sectores de la ciudad. Pero, si no los trasladamos, tenemos que inventar maneras para que la gente pueda seguir quedándose ahí".
El proyecto técnico
La propuesta se basa en una premisa básica: "la casa permanece en el lugar, sólo se deberán elevar las paredes laterales en una proporción idéntica a la exigida por las cotas de la creciente de la inundación". Para ello, se eleva la cota del piso, tomando el perímetro de la vivienda como contenedor, a la altura necesaria para que no la agreda el agua. Ese contenedor en que se convierte la parte inferior de la vivienda, se rellena con el material necesario y se levantan los muros de mampostería, en una relación idéntica.
"Es como si se hiciera un suelo artificial, pero sólo limitado a la casa", resumió. Ese relleno puede lograrse con arena que, "cuando está confinada, es muy buena para la fundación; con el material de los contenedores, "y para ello la Municipalidad podría convocar a las empresas a participar aportando ese material y premiar a las que respondan", y hasta "con residuos seleccionados" y aptos para esa función.
"Es decir que tenemos el cimiento, la casa, todo en el mismo lugar. Pero levantamos el piso lo suficiente para que no llegue el agua y, de ahí para arriba, elevamos en esa altura todo el perímetro de la casa, sumando algunos ladrillos más a lo que ya se tiene", sintetizó.
Además, para evitar que la presión interna afecte la estructura, Carli propone "que se utilice un elemento de hormigón prefabricado y tensores de hierro".
El resultado sería el de viviendas "más altas -a las que se accedería por una escalera que podría ser prefabricada- sobre terrenos más bajos que con el tiempo se podrían refular". El método de construcción que propone Carli es el de una cooperativa. La técnica, que evitaría el traslado de familias fuera de su entorno, sería aplicable a viviendas de material.
Una razón de sentido común
En definitiva, "a la gente no se la saca de su lugar, su casa sigue siendo su casa. los materiales van a seguir siendo útiles, y se va a incorporar una cantidad de ladrillos, que son elementos relativamente baratos en un trabajo de cooperativa". "Con el tiempo, el Estado podrá refular el terreno pero ya se habrá evitado que la gente se tenga que trasladar a una escuela cuando le llega el agua, tanto por arriba -por la lluvia- como por el costado -por la crecida- como por abajo, por efecto de las napas freáticas".
Carli concluyó en que, con su propuesta, intenta aportar a que se respete "el espíritu de la gente en su afincamiento y su relación con la naturaleza, con sus vecinos y con las redes que van estableciendo los seres humanos cuando se establecen en determinados lugares físicos".
"Uno puede estar en desacuerdo con el traslado de la gente y, cuando le preguntan qué solución daría, no la tiene. Esta es una propuesta", concluyó.
































