En los últimos años, los incendios a nivel mundial y en la Argentina han aumentado en cantidad e intensidad. En el país, se han extendido a ecosistemas de humedales, comprometiendo su biodiversidad y servicios ecosistémicos. Además, los humedales asociados a la dinámica del río Paraná atravesaron una situación hidrológica crítica sin precedentes en los últimos 50 años. Niveles de agua muy bajos en todo el sistema de cauces, gran cantidad de ambientes acuáticos secos y material vegetal muerto en pie (combustible) en exceso, desencadenaron gran parte de los incendios registrados en los últimos tres años.


































