En la era de la hiperconectividad, la comunicación se volvió omnipresente: atraviesa todos los ámbitos y momentos. Lo que antes era intuición y oficio, hoy exige formación y responsabilidad. Influencers y generadores de contenido conviven con profesionales en un ecosistema que se diversificó más allá del periodismo: política, empresas, organizaciones y educación demandan estrategias comunicacionales.































