Según datos de Sillicon Valley, el 90% de la información se consume a través de herramientas audiovisuales y 86 de cada 100 estudiantes en Estados Unidos utilizan YouTube como ayuda para los deberes, para informarse o, simplemente, para aprender. Pero cada región tiene su propios condicionantes para el acceso a Internet y, además, los especialistas aseguran que aprender y estudiar no son sinónimos. En un contexto de crisis económica profunda, en nuestro país el acceso a cursos digitales personalizados, así como a academias o profesores particulares tradicionales resulta costoso y la alternativa de estudiar gratis con material que circula en Internet es bastante tentadora.

































