Hace ya 14 años que Ana García Chiavarini y Carolina Lazzarini se interesaron por el método Montessori. Ambas son psicólogas, también formadas en la FAMM y juntas llevan adelante un espacio en pleno centro santafesino. Ellas cuentan sobre la importancia del lugar y de los materiales que se utilizan en el método, y sobre cómo lo llevan a la práctica: "Nuestro ambiente está compuesto por materiales Montessori, exclusivamente. Estos están dispuestos en lo que María Montessori llamó 'el ambiente preparado': amplio, ordenado, proporcionado a la medida de los niños, con estanterías bajas, mesas, sillas y alfombras para que puedan trabajar en forma individual o grupal. El espacio permite una gran libertad de movimientos, respetando así distintos ritmos y estilos de aprendizaje. En él se desarrollan los aspectos sociales, emocionales e intelectuales, y responde a las necesidades de orden y seguridad".