Con la única certeza de un presupuesto reconducido para el ciclo lectivo 2024, en las universidades nacionales hacen cuentas para saber hasta dónde podrán llegar con sus servicios educativos superiores. Es que, con un 200% de inflación en 2023, y lo que se sumará con la disparada prevista para este primer trimestre, sería una proeza seguir adelante con cierta normalidad, además de descartar, por supuesto, nuevas inversiones.



































