Mariana Quinteros se presentará en vivo en Argentina, en el cual la cantante argentina radicada en Estados Unidos se reencontrará con su público. El repertorio incluirá varias obras de su último disco, “Tango de Nuevos Ayres”, sin estrenar aún en Argentina (nominado al mejor álbum de Tango en los Grammys 2022) y otros tangos de todos los tiempos interpretados con arreglos propios. Acompañan a la cantante Aníbal Berraute (director musical y piano), Nicolás Perrone (bandoneón), Daniel Falasca (contrabajo), Serdar Geldymuradov (violín) y Tony Trapanotto (percusión).
Foto: Gentileza producciónLas presentaciones en vivo en Argentina serán en Buenos Aires, el miércoles 19 de abril. Y dos días después, el viernes 21, harán lo propio en la provincia de Santa Fe, concretamente en el Teatro Verdi de Cañada de Gómez, con entrada libre. La elección de esa ciudad tiene que ver con que es el punto geográfico del cual es oriundo Berraute.
El concepto de los conciertos apunta a “mantener la misma propuesta estética con la que se abordó el álbum ‘Tango de Nuevos Ayres’, es decir recrear con arreglos nuevos y un sonido actual, tangos de todas las épocas”.
Foto: Gentileza producciónEn una entrevista concedida a este medio, Mariana explicó cómo fue la selección de los temas incluidos en el disco y qué buscaron a través de la heterogeneidad que se percibe, que va desde Gardel y Lepera hasta Chico Novarro, Eladia Blazquez y Piazzolla. “La selección fue cuidada, y justamente hecha tratando de abarcar gran parte de la historia del tango, respetando la evolución que ha tenido desde principios del siglo XX y, tratando de mostrarlo con un lenguaje nuevo, con arreglos diferentes, con un sonido que tenga que ver mucho más con la actualidad”.
Respecto a su vocación por el canto, Quinteros remarcó que escucha música desde la cuna. “Mis padres eran amantes de la música clásica y de la ópera, me llevaban mucho al teatro Colón donde tuve la oportunidad de ver grandes artistas. Mi padre especialmente era un gran tanguero. Tenía un oído musical inmenso y tarareaba las melodías de tango con un lápiz. Yo desde chica usaba cualquier cosa de la casa como un micrófono y comencé mis estudios de guitarra y canto desde los 8 años. Luego me fui perfeccionando, ejerzo la docencia y me convertí en cantante profesional, hasta que en la vida más adulta me conecte con el tango y lo elegí como el género para desarrollar mi carrera. Mi padre ya no estaba y fue para mí reencontrarme con él desde otro plano. Por eso cada verso que canto me genera una vivencia muy especial”, aseveró.
En relación a la presencia del tango fuera de Argentina, indicó que, si bien su experiencia en los escenarios de otros países de Latinoamérica y los Estados Unidos se resume a encontrar gente que gusta del tango ‘porque en su casa se escuchaba a Gardel y a Libertad Lamarque cuando yo era chico’, “hay que justamente reeducar a todo es público mostrándole lo que fue pasando después de esa época, cómo fueron naciendo las orquestas, Di Sarli, Pugliese, Troilo, D’arienzo, Alfredo Gobbi, hasta llegar a Astor Piazzolla, con quien el Tango vuelve a ocupar un lugar en el mundo”.
“Desde que salió mi primer disco ‘Carmín’ no había vuelto a un escenario en Argentina, así que estoy muy ansiosa. Enfrentarse a amigos, familia, conocidos y gente a la cual uno hace mucho que no ve es realmente difícil porque todos se sientan ‘a ver qué me traés’. Y está justificada esa expectativa, porque uno desde el exterior proyecta una imagen que después debe sostener, eso hace que sea mucho más desafiante y emotivo cantar en los escenarios en Argentina que en cualquier otro país”, dijo. “En el concierto vamos a estrenar en público varios de los temas del disco pero también recorreré autores que me apasionan como Eladia Blazquez y temas que son muy significativos para mí y que en general los siento como propios como ‘Sin Piel’ o ‘Los Pájaros Perdidos’”, agregó.
Foto: Gentileza producciónAníbal Berraute, respecto a su regreso a Cañada de Gómez, manifestó que “tocar en el lugar donde uno nació siempre es muy movilizador, pero a la vez un compromiso profesional y un desafío muy grandes porque debajo del escenario no hay un público desconocido, ahí están los amigos, los compañeros de escuela, algunos familiares. Así que siempre es más que nada una experiencia hermosa y muy gratificante”.