Que es un soplo la vida, que veinte años no es nada, decía Le Pera en su tango afamado por Gardel. Y qué verdad indicada para recordar aquel momento en que nacía la primera edición del festival de cine independiente BAFICI Rosario, nacido en 2002 cuando el país y la ciudad se recomponían de la crisis, y atravesó cambios de gobierno, una pandemia mundial y los embates inestables de la economía, pero persistió su continuidad en proyectar el cine del mundo a la ciudad.

































