Hace un tiempo Efraín Colombo y Francisco Cuestas se juntaron y lo que comenzó en una charla terminó siendo “Mi última carta”. Una canción de amor que cuenta una historia profunda, con un ritmo litoreño que en su matriz guarda una esencia muy pura, digna de la región que ambos cantores habitan. Quizás este sea el comienzo de una simbiosis que perdurará por el tiempo.
































