“En un sótano húmedo y oscuro, dominado por una luz insuficiente y opaca, un hombre compite con Dios: pretende, empecinadamente, devolverle la vida al cuerpo de una mujer delgada y de cabello rubio que lleva un vestido blanco y yace sobre una camilla, rodeada de flores. En ese mismo espacio, junto al médico, habita también una mujer que lo asiste y comparte esas largas jornadas de encierro y clausura. Tiene la misión de escribir, por lo que lleva permanentemente un cuaderno consigo”. Así arranca la obra teatral “La piel en carne viva” de Alberto Serruya, que se estrenará el jueves 19 de setiembre a las 21 en el teatro de La Abadía (Estanislao Zeballos 3074), con las actuaciones de Gustavo Bendersky y Melisa Malatesta.



































