Miguel Ángel Gómez nos recibe en el interior de su despacho. En el se ven dos bibliotecas cargadas con libros de literatura y psicoanálisis. También hay algunas fotos de Sigmund Freud leyendo, escribiendo manuscritos o con su hija Sophía. Sobre uno de los estantes hay una serie de esculturas talladas en mármol blanco del artista italiano Bernini, Amor y Psiqué; otra de "La Piedad" de Miguel Ángel, y de frente la Venus de Milo sigilosa, que parece mirar uno de los cuadros de Dalí: Metamorfosis y Narcisismo. En el escritorio descansa una agenda del Malba y un souvenir con la inscripción “The World’s First Temple Göbekli Tepe” (en turco: Colina del Ombligo); un antiguo santuario del sudeste de Turquía, considerado el lugar donde pudo emerger “la conciencia de lo sagrado” y su paso a la chispa de la civilización. El grabador se enciende.




































