"Como dice Marguerite Duras, a nada le tengo más miedo que al olvido", dijo una vez Beatriz Guido. Frase premonitoria si las hay, porque de la escritora rosarina (junto a Silvina Bullrich y Marta Lynch, una de las más leídas de Argentina en los 50 y 60), se habla menos de lo que su notable obra amerita.






































