“Acá abajo hay sótanos” es el título de un libro que editó Contramar y que está compuesto por cuentos de terror escritos a cuatro manos por Analía Giordanino y Florencia Ordiz. Los textos tienen como marco de contención al género, pero las autoras se reservan un margen para jugar con los límites y disfrutar así el proceso de la escritura. La ciudad de Santa Fe es el escenario y el insumo es una mezcla de hechos reales que funcionan apenas como disparador para construir mundos ficcionales sugestivos, con personajes y atmósferas que envuelven al lector con habilidad: “el aire acondicionado refrescaba el olor a encierro que parecía emanar de la estética mezquina del lugar: paredes de un color oscurecido, indefinido por la mugre del paso de los años”.



































