En 1963 Samuel Fuller escribió y dirigió “Corredor sin retorno” (Shock Corridor). Arriesgada en su momento, describe como un periodista se infiltra en un hospital psiquiátrico para investigar un crimen. Argumento que es apenas una excusa para exponer un conjunto de personajes inesperados y magnéticos y las relaciones que se gestan entre sí hasta llevar al protagonista al límite. La galería incluye desde un afroamericano que predica el racismo hasta un hombre que asegura que es un cantante de ópera. Seis décadas después, la serie argentina, no menos impactante, “El marginal” ofrece algunos alicientes parecidos a los de Fuller mientras se inmiscuye en la cruenta vida de la cárcel y las redes que se tejen entre los criminales y los funcionarios que las habitan.


































