Este recital, que está enteramente compuesto para mano izquierda, viene a ser como una respuesta a esa pregunta (o una respuesta a mí misma) de que bueno sí, esa ala quizás sigue rota, pero aun con esa ala rato puedo volar. Y me gustaría que también sea un mensaje a quien escuche: transmitir esta idea de que a veces puede pasar que nos falte algo; que puede ser una parte del cuerpo que no funciona bien, a veces puede ser un ser muy querido, o algo que no pudimos conquistar o concretar; pero que, aun así, con esa falencia, podemos volar. Y que por ahí no va a ser de la manera convencional, o de la manera que hubiéramos esperado, o de la manera que otro hubiera esperado de nosotros; pero va a ser a nuestra manera, con nuestro vuelo propio, y eso es mucho más hermoso.