Charles Chaplin fue uno de los artistas geniales del siglo XX. Que haya elegido el cine para desplegar sus habilidades no es casual: ambos nacieron prácticamente juntos. Desde la comedia, que fue su especialidad, fue capaz de divertir al público y de reflexionar al mismo tiempo sobre temáticas diversas. La ambición en “La quimera del oro” (1925), el amor en “Luces de la ciudad” (1931), el capitalismo salvaje en “Tiempos modernos” (1936) y las consecuencias del fascismo en “El gran dictador” (1940), rodada en pleno desarrollo de la Segunda Guerra Mundial. Pero fue en su primer largometraje donde logró ensamblar de la mejor manera elementos de drama y comedia. Se trata de “El pibe”, que se estrenó en enero de 1921, hace justo un siglo.
































