Una de las cajas de seguridad de Maradona tenía llave y la otra estaba libre, según el relato de Baudry. “Cualquiera que pusiera el dedo la podía abrir. Antes de la internación para operarlo, un asistente de él saca las dos cajas y Diego se enojó mucho, por eso se las dio a Verónica. Era una caja mediana y una más chiquita repleta de plata. Cuando Verónica trae eso a mi casa, probamos con los dedos de todos: la mujer que trabaja en casa, Verónica, Dieguito... todos la abrían. Diego creía que se abría solo con el dedo de él. Entonces, no podía controlar lo que había. Le avisamos a Vanesa Trimarchi, que era la contadora de Diego, de que la caja estaba falseada. Entonces compramos una caja. Había un millón y pico de pesos, todo en billetes de 50 y 100 pesos. Cuando Diego llega de la clínica de Olivos a Tigre, lo primero que hace Verónica -que es el día que se filma ese video-, me aseguré de que ella fuera acompañada hasta Tigre y que le entregara la caja a Diego. Ella se la lleva sin que Diego se lo pidiera”, explicó Baudry sobre esa caja que, presume, “era la plata que él usaba en la diaria”.