Michael Jackson siempre estuvo rodeado de un halo de misterio por sus excentricidades, por su talento vocal, por su original forma de bailar y por los mitos en torno a cómo fue cambiando paulatinamente su tez. Los escándalos mediáticos lo persiguieron hasta el último de sus días y más allá de su muerte: las acusaciones por abuso infantil, su enigmático rancho Neverland con un parque de diversiones particular, la relación tormentosa con su padre, los maltratos que sufrió en la niñez, la peculiar relación con su mascota, el chimpancé Bubbles, y la causa de su fallecimiento, a todo ello se le se suma una nueva teoría que lo vincula directamente con el cantante Bruno Mars.































