Hace justo 40 años, el 26 de octubre de 1984, “Terminator” llegó a los cines. Con la mirada puesta más en la forma que en el contenido -dado que las debilidades del guión son evidentes-, la película terminó reconfigurando la ciencia ficción desde sus mismas bases. Desde entonces, este género no volvió a ser el mismo. Generada con un presupuesto limitado en comparación con otras producciones de la época (“Cazafantasmas”, del mismo año, costó 30 millones de dólares, mientras que “Terminator” apenas superó los 6 millones), la película lleva el sello de su creador, James Cameron, quien se mantuvo fiel a su visión y propuso una mirada distópica sobre un futuro dominado por las máquinas.
































