La forma tradicional de agregar dulzura al mate, es con azúcar quemada, pero siguiendo una técnica ancestral, es el auténtico mate dulce. Una manera de endulzar el mate más práctica y sencilla es colocar dos cucharadas de azúcar molida en el fondo del mate, antes de agregar la yerba. Una vez hecho esto, se sacude para mezclar el azúcar y que el sabor sea parejo durante toda la cebadura, y además para que la parte gruesa de la yerba quede en el fondo del mate, optimizando la cebada. La primera manera de hacerlo, consiste en colocar dos o tres cucharaditas de azúcar molida dentro del mate, luego un pequeño pedacito de brasa, y se agita hasta obtener un bloque de azúcar quemada.