En “la cocina” del edificio número 100 que comenzó a levantar la empresa CAM Construcciones en la esquina de Av. Alem y Alvear, hubo curiosidades. Del primero al último, los socios Arditti-Morgenstern querían tener a los mejores al frente del proyecto. Y tras varias consultas respecto del diseño, volvieron a depositar su confianza en la trayectoria del Estudio Dujovne-Hirsch.
































