Cambio climático extremo: la mitad de las especies del planeta podría desaparecer
Un nuevo conjunto de estudios científicos alerta que el calentamiento global acelerado empuja a miles de plantas y animales al borde de la extinción, con consecuencias profundas para los ecosistemas y la vida humana si no se toman medidas urgentes.
Cambio climático extremo: la mitad de las especies del planeta podría desaparecer
El avance sostenido del cambio climático podría provocar la desaparición de hasta la mitad de las especies de animales y plantas que habitan regiones clave del planeta, según proyecciones recientes de la comunidad científica, lo que representaría un riesgo directo para los equilibrios naturales y la forma de vida humana en el futuro.
Esta advertencia se suma al conjunto de investigaciones que muestran cómo el calentamiento global ya no es solo un fenómeno de deshielos o eventos extremos, sino una amenaza que podría modificar irrevocablemente la biodiversidad de la Tierra.
El aumento de las temperaturas
Impacto en la biodiversidad y funcionamiento de los ecosistemas
Los modelos climáticos más recientes señalan que el aumento de las temperaturas y la intensificación de fenómenos como sequías, incendios forestales, olas de calor, alteración de patrones de lluvia y cambios en los hábitats naturales empujan a numerosas especies hacia el borde de la extinción.
En algunos de los lugares más biodiversos del mundo, como selvas tropicales, bosques y arrecifes de coral, las condiciones ambientales se están transformando más rápido de lo que muchas especies pueden adaptarse.
Esto no solo implica la pérdida de organismos individuales, sino el debilitamiento de redes ecológicas enteras que mantienen la productividad de los suelos, la polinización de cultivos, la regulación de climas locales y la disponibilidad de agua limpia.
Incendios forestales
La desaparición de hasta la mitad de las especies locales podría desencadenar efectos en cadena que afecten a plantas, insectos, aves, mamíferos y otros grupos, poniendo en riesgo servicios ecosistémicos esenciales para la vida humana.
Además, incluso en escenarios más optimistas, en los que se logra limitar el calentamiento global a menos de 2 °C —el objetivo planteado en el Acuerdo de París— las proyecciones advierten que una cuarta parte de las especies aún sufriría pérdidas significativas o extinciones locales, con impactos considerables sobre los sistemas naturales y la seguridad alimentaria a nivel global.
La biodiversidad no es un lujo ni un adorno de la naturaleza: es un pilar para la supervivencia humana. La desaparición de especies afecta directamente la seguridad alimentaria, el acceso a recursos hídricos confiables, la disponibilidad de medicamentos naturales y la estabilidad climática necesaria para la producción agrícola sostenida.
Muchos ecosistemas aportan servicios fundamentales, como el filtrado de agua, control de plagas, fijación de carbono y protección contra eventos climáticos extremos.
Además, el cambio climático altera patrones de enfermedades que dependen de vectores sensibles al clima, como mosquitos y garrapatas, lo que podría aumentar la incidencia de enfermedades zoonóticas y otros problemas de salud pública alrededor del mundo.
El desafío, según expertos, es global y exige la coordinación de políticas públicas, estrategias de mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero y acciones locales para conservar hábitats naturales.
Sin medidas urgentes, la pérdida de biodiversidad y los cambios en los sistemas ecológicos pueden transformar profundamente la manera en que vivimos, producimos alimentos y enfrentamos los riesgos del siglo XXI.