“Caña con ruda en agosto, salud para todo el año”, dice el viejo dicho que se transmite de generación en generación. Cada 1° de agosto, en distintas regiones de la Argentina —especialmente en el Litoral y el Norte—, muchas personas se preparan para tomar este brebaje en ayunas. Más que una simple bebida, se trata de un ritual protector que une cuerpo, espíritu y naturaleza.



































