El sábado 6 de mayo, con motivo de la coronación del rey Carlos III, la abadía de Westminster estará abarrotada de miembros de todas las casas reales europeas, jefes de Estado y de gobierno, aristócratas, altos dignatarios y representantes de todas las religiones. Incluso algunos ciudadanos de a pie podrán conseguir una invitación, a condición de que demuestren con pruebas irrefutables que cumplen un requisito: que un antepasado suyo ha desempeñado algún papel en anteriores coronaciones.



































