En ocasiones se cree que los padres que necesitan hablar sobre Bullying con sus hijos son únicamente aquellos que sospechan que sus hijos podrían estar involucrados directamente en el problema. Sin embargo, generar conversaciones con nuestros hijos en donde se pueda tocar esta temática es una tarea de todos. El Bullying no es un problema entre una víctima y un agresor, sino que es un problema de grupo en donde todos los chicos tienen un rol y por tanto, todos los padres necesitan intervenir. Tomar conciencia de la importancia de nuestra influencia como padres nos abre a la posibilidad de poder comenzar la conversación antes de que suceda, para no sólo prevenir futuras situaciones sino también fortalecer sus competencias emocionales y sociales que son parte fundamental de las herramientas que necesitará a lo largo de toda su vida.































