Deambulando en las inmediaciones de una zona natural protegida en Brasil, se confirma el primer caso de un puma blanco salvaje. Se avistó por primera vez en 2013, en el Parque Nacional Serra dos Órgãos, ubicado en el Bosque Atlántico del sureste brasileño, cerca de Río de Janeiro, se trata del primer ejemplar con una condición genética particular.

































