Desde Defensa y Justicia hasta Laferrere, pasando por Boca, River, Platense, Temperley o cualquier estadio de capital o conurbano bonaerense, haberlos conocido, en la mayoría de los casos con Fredy Heer como fotógrafo del diario, marcó, en mi caso, aquellos primeros tiempos de viajes y coberturas. Verlo manejarse en tantos lugares como lo hacía, motivaba un comentario de mi parte: “Fredy, te conocés Buenos Aires como la palma de tu mano”. A lo que Fredy contestaba: “¡Te equivocás…! A Buenos Aires nunca terminás de conocerla”.



































