David Vetter era un niño despierto y de ojos expresivos que vivía con sus padres, David Jr. y Carol Ann, y su hermana Katherine en la ciudad de Conroe, al norte de Houston, en el estado de Texas, Estados Unidos. Crecía, estudiaba, jugaba, tenía alegrías y berrinches y era amado por su familia, como muchos otros niños de su país y del mundo.



































