En la cuenca del Mediterráneo es muy habitual encontrar, en muchas panaderías, la típica coca con sus mil versiones distintas. Saladas, dulces, de hojaldre, de brioche, tradicionales, innovadoras y, por supuesto, algunas específicas de festividades, la más destacada de ellas, la de San Juan, que no puede faltar en las mesas de la noche del 23 de junio y, para que negarlo, también del día siguiente.


































